jueves, 19 de noviembre de 2015

Un pequeño impulso positivo puede cambiar el mundo.

Me encanta leer desde bien pequeña, como así lo demuestran la cantidad de libros que mi madre me regalaba, y que aún continua haciendo, considera que leer es muy bueno, y que no se puede perder esa afición, que razón tiene. Leer permite a la mente no tener límites en nuestras vidas, y como nos vamos a negar a vivir sin límites, aunque sea temporalmente; así que a volar la imaginación se ha dicho.  

Y ahí están todas esas cantidades enormes de libros que continúan en estanterías y estanterías… ¡Sí!, lo confieso, yo soy de papel, de las chapadas a la antigua, y de aquellas que piensan que eso de tirar un libro es el mayor pecado cultural, pero sí, también confieso, para esos interminables viajes de avión, bus, tren, metro… Dispongo de la última tecnología, un ebook, que una tampoco se puede doblar la espalda para llevar un mega bolso necesario para trasladar la ultima trilogía de Ken Follet; la tecnología también está ahí para mejorar nuestras vidas.

Y por otro lado, siempre me atraía la idea de escribir, pero no me veía capaz. Tal vez, por falta de imaginación, miedo al ridículo, o simplemente de que narices voy a escribir yo, una persona que no es experta en nada, una licenciada en una carrera con miles de personas igual, que buscan trabajo y que resumidamente deben de pagar por trabajar.

Así que, continua la misma pregunta, ¿de qué voy a escribir?

Y en esas ocasiones de la vida, y más bien, contadas con los dedos de la mano, algo surge de repente, y se me presenta una oportunidad de buscar patrocinadores económicos para poder seguir compitiendo,  y pienso, ¿y no puede ser esta mi oportunidad para aportar mi granito de arena y dar a conocer el deporte que practico?
Tal vez no entiendo mucho técnicamente, ni tal vez psicológicamente, ni tampoco soy de las mejores en tirar. Con un país que dispone de buenísimos tiradores y entrenadores, que saben de todo esto y mucho más, no es mi idea ser una experta, ni mucho menos mi intención de dar clases de tiro, ni secretos de romper platos, eso no es lo mío.

Simplemente y sin necesitar ninguna razón más: me gusta, me apasiona y llevo toda la vida alrededor de lo mismo. Y se me pasa por la cabeza, porque no hablar de ello y aprovechar todo este “tirón busca patrocinios” para hablar de lo que me gusta, y mostrarlo mas allá de mis amigos y compañeros, ya que ellos ya saben lo que es el tiro, y están aburridos de verme y aguantarme cada fin de semana.

Y entonces, después de toda esta parrafada, porque no intentar que un día alguien se encuentre con este blog mientras “cacharrea” por Internet y simplemente diga: “que curioso, a ver de qué trata… pues no sabía que existía eso… y entonces, ¿tenemos españoles que son campeones internacionales en esto?”.  Y que más tarde pueda pensar: “por probar o ver lo que es, no pierdo nada…”

Y qué ocurriría si de esa cantidad de curiosos que se acercan a una afición tan sumamente desconocida, puedan aparecer personas de muchos y diversos sectores. Porque no nos engañemos, somos muchos y de distintos mundos, y de ahí quien no dice, que pueda surgir la repercusión mediática y un interesante impulso económico.


Así que señoras y señores: “Nunca se sueña en vacío, solo falta un pequeño impulso en la misma dirección, y entre todos podemos mover el mundo a nuestro antojo”.



2 comentarios:

  1. "cacharreando" por la red! como tu dices!....felicidades por este "impulso"!...y mucho ánimo y éxitos para temporadas venideras!...quienes te conocemos sabemos que eres muy buena en esto!...un abrazo!!

    ResponderEliminar
  2. ¡¡Muchísimas gracias!! Me alegro mucho de que el primer comentario que recibo en el blog sea tan bueno. ¡Me alegras el día! Espero poder escribir cosas interesantes, ya no solo para los tiradores, sino para el resto del mundo. ¡¡Un saludo!! :)

    ResponderEliminar