¿Cómo se aficiona y continua uno en esto del tiro al plato?
Pues en mi caso, la combinación comienza y se alarga
afortunadamente durante muchos años, concretamente desde apenas los 12 años,
mucho más de la mitad de mi vida agarrada una escopeta:
-Familia que desde siempre te apoya
incondicionalmente, con gran esfuerzo económico y de tiempo, haciéndose miles de
kilómetros apenas sin dormir para verte muchas veces hacerlo fatal, y otras
pocas medianamente bien.Que además pasan las horas a miles de kilómetros
pegados a la pantalla del ordenador, y ver asi, sí los resultados tan
complicados de lograr aparecen en el momento necesario y clave.Y que a pesar de
todo esto, aun confían en que algún día, puedas cumplir tus difíciles y
costosos sueños.
-La confianza de que alguien se fije en ti, y que esté
convencido de que puedes hacerlo mejor, y que solo es cuestión de tiempo, tiempo
que se alarga muy pesadamente por no poder demostrar lo que soy capaz de hacer
entrenando, y que aún se me resiste compitiendo.
-Esas marcas que un día te ven aparecer, y prácticamente a
ciegas, deciden apoyarte y confiar en que esos pasos vacilantes que suponen
unas veces estar arriba, y otras veces estar abajo, merecen la pena de ser
ayudados durante años.
-Novio tirador. Qué decir de aquel
que conoces desde hace 14 años, que primero es un conocido, luego un compañero
más, luego tu amigo, y más tarde, con la alineación de planetas hace 8 años, se
convierte en tu pareja y en un gran apoyo cada día. Y no olvidar a la familia
del novio tirador, apoyo y más apoyo, compartiendo tus alegrías y tristezas
como propias de su misma familia
Y el cóctel está servido…
Tirar al plato se vuelve parte de tu vida, o al menos eso
intentas; intentas que sea un pequeño trozo de ella. Aunque sinceramente a
veces te apetezca mandarlo todo a “freír espárragos”, porque como bien se dice:
“no es oro todo lo que reluce”. Y en el
deporte, como en la vida misma, ni todo es bueno, ni todo es malo.
Pero como seres humanos totalmente racionales que somos (o
eso creo), es que siempre lo bueno no debe pesar más, sino mucho más que lo malo,
sino fuera así, esta vida no estaría hecha para nosotros.






